Salir a caminar después de una noche de lluvia es una experiencia gratificante, el bosque te espera adornado de múltiples cristales que cuelgan de las hojas de los árboles. Si hay sol, su luz blanca es descompuesta por estos prismas naturales y rayos violetas, azules, rojos y naranjas nos llaman desde diversos ángulos, dando lugar al baile de las luces de colores. Esta experiencia visual no esta sola, los olores: el olor de la tierra mojada, del humus, de la madera, la fragancia de las tepas, nos envuelve y nos invade y a poco ya es parte nuestra ...y pareciera ser que desde siempre hemos sido un habitante mas de este universo.
jueves, 21 de enero de 2010
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Que linda la descripcion que haces de los bosques . Sin conocerlo ya siento todo .....
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